“Esperamos que el 9N sea el punto y final de esta burla, de una estafa democrática de la que no vamos a participar”

15185010676_6109e533c9_o

Símbolo de la campaña en contra de la consulta. Fotografía de la página de Flickr de Ciudadanos

Entrevista a Carina Mejías del partido político Ciudadanos sobre la consulta del 9N

Hace escasos minutos  que estamos a día 9 de noviembre, el día en que se realizará el proceso participativo que nos ocupa, y no hemos querido dejar escapar la ocasión de reflejar el punto de vista que nos faltaba para completar el abanico de opiniones alrededor de este proceso. Se trata de la postura política y las opiniones del partido Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía, uno de los partidos políticos que no forma parte del bloque soberanista (el bloque de partidos a favor de la consulta) y que en intención de voto para las próximas elecciones autonómicas de Catalunya se estima que alcanzará el 5.3% de los votos.

El partido político Ciudadanos (C’s) nació hace casi una década en Catalunya con la intención de renovar el panorama político. Se definen a sí mismos como un partido a caballo entre el liberalismo progresista y el socialismo democrático, y se manifiestan partidarios de la resolución de los problemas reales de la gente, más allá de los símbolos y mitos identitarios, aunque sus detractores los tachan de nacionalistas españoles. Frente al conflicto soberanista afirman que los catalanes son sólo una parte del pueblo español y no poseen el derecho a la autodeterminación, puesto que no existen como pueblo.

Desde Primavera Catalana hemos entrevistado a la portavoz del Grupo Parlamentario de Ciudadanos, Carina Mejías, mediante un cuestionario enviado vía email.

Primavera Catalana: ¿Cómo definirían ustedes la consulta catalana que se hará el próximo 9N?

Ciudadanos: Como una simple encuesta sin ningún tipo de validez jurídica y política que han organizado los independentistas, sin ningún tipo de garantías, saltándose las reglas del juego democrático, y pagándola con el dinero de todos para beneficiar a unos pocos.

PC: ¿Cuál es su postura sobre el 9N y la postura política de quienes promueven esta iniciativa?

C’s: Esperamos que el 9N sea el punto y final de esta burla, de una estafa política, de una estafa democrática de la que no vamos a participar. El gobierno y los partidos que la promueven defienden un proyecto para separar a Cataluña de España y sacarla de Europa. Es un proyecto que va en contra de los fundamentos de la Unión Europea que habla de la unión de los pueblos. La independencia de Cataluña es un proyecto  insolidario y populista basado en la desinformación y la propaganda. Es insolidario porque pretenden blindar privilegios económicos y sociales, populista porque hacen promesas que saben que no pueden cumplir, basado en la desinformación porque se ha omitido de forma malintencionada, informar sobre las graves consecuencias que puede tener para los catalanes y para su futuro independizarse de España y salir de Europa, y porque han utilizado los medios de comunicación públicos de forma abusiva, sectaria y manipuladora malgastando el dinero de todos.

PC: En algunos medios se les ha acusado de nacionalistas españoles y de estar en contra al derecho a votar, ¿cómo valoran estas afirmaciones? ¿Son ciertas?

C’s: Los demócratas siempre queremos votar, lo hacemos habitualmente en cada una de las convocatorias electorales a la que se nos llama, ya sea en elecciones municipales, autonómicas, nacionales o europeas siempre dentro del marco constitucional y conforme a las normas y con las condiciones que establece la ley electoral general. Y también cuando se nos pide opinión en los procesos de consulta a los que se llama  a participar dentro del marco de competencias que establece la ley.  Pero no podemos participar de una consulta que pretende romper las normas de juego democrático y que busca un objetivo tan reprobable como el de separar a Cataluña de España y sacarla de Europa, dividiendo a los catalanes en buenos y malos y sembrando desavenencias con el resto de españoles.

Nadie tiene derecho a pedirnos que votemos una cosa así, esa es la realidad de la consulta. Quien lo niega, está mintiendo.

PC: ¿Por qué a Catalunya, según su postura, le conviene más seguir siendo parte de España que separarse de ella?

C’s: Hay una infinidad de razones:  porque es ir contra el signo de los tiempos intentar levantar fronteras cuando el proyecto europeo ha dedicado tanto esfuerzo y trabajo para derribarlas; hay también razones históricas que cuentan por siglos los episodios que hemos vivido juntos, pese a que algunos pretendan reescribir la historia y contarnos aventuras sobre héroes imaginarios del 1714. Razones económicas: Cataluña tiene su principal mercado comercial y de relaciones empresariales en el resto de España, pero además porque es profundamente insolidario pensar que quien tiene más dinero tiene más derechos que los demás. Hay también razones  jurídicas, vivir en comunidad significa respetar la ley y acatar las sentencias. No podemos hacer lo que nos apetezca, porque no hay democracia sin ley; además algunos  utilizan esta causa para tapar su corrupción y evitar la acción de la justicia. Pero la más importante de todas es, que no hay razón que justifique provocar una fractura social y sentimental entre hermanos sembrando desavenencias y levantando sospechas respecto al resto de españoles. Eso es profundamente inmoral.

PC: ¿ Qué vendrá después del 9N?

C’s: Esperamos que el 9N sea el punto y final a una larga década de errores políticos que se iniciaron con la negociación de un nuevo estatuto que nadie pedía en 2004 y  cuyas consecuencias se han ido arrastrando hasta este año 2014. A lo largo de 10 años Cataluña ha vivido una lenta agonía y se ha sumido en una progresiva decadencia que debe terminar. Debemos acabar con las desavenencias, la tensión política y la parálisis económica que ha provocado graves consecuencias para Cataluña. Ha llegado la hora de acabar con esto y ponernos a trabajar. Reconciliar a los catalanes entre sí y con el resto de españoles, recuperar el prestigio ante las instituciones europeas, y tender puentes con el gobierno de España para sacar a Cataluña de la crisis y resolver los graves problemas económicos y sociales para mejorar las condiciones de vida de todos los catalanes.

La revolución de las sonrisas

DSC_0021
Crónica del fin de campaña por una Catalunya independiente.

Falta un día para el 9N y, tal como me he propuesto, he de completar los nueve textos explicativos antes de la consulta popular del domingo. Veo que he publicado textos mostrando las posturas de los que defienden votar porque lo consideran un derecho, independiente de cuál sea la opción elegida y de los que dicen que hay que votar pero en condiciones legales y a favor de construir un estado federal en Catalunya. Aun no he logrado conseguir el testimonio de los que consideran que no se debe votar porque la relación de Catalunya y España está bien como está pero tampoco de los que opinan que la única opción posible es votar a favor de que Catalunya deje de ser parte de España.

Me queda poco tiempo y como no puedo esperar a que más personas respondan a mis peticiones de entrevista decido ir al cierre de la campaña Ara es l’hora (Ahora es la hora) organizada por la Assamblea Nacional Catalana y  Òmnium Cultural, las dos organizaciones sociales que han impulsado la campaña a favor del Sí – Sí, es decir sí quiero que Catalunya sea un estado y sí que sea independiente.

ara2

Participantes en el fin de campaña a su llegada a Plaza España

Cojo el metro para dirigirme a la plaza España (curioso hacer el acto de cierre en la plaza España para decirle simbólicamente adiós a España…) y me encuentro con que todos vamos para la misma cita. Un hombre joven con sus dos hijos pequeños se sienta a mi lado y veo que lleva la bandera doblada sobre sus piernas para usarla en el acto. En ese momento recuerdo las palabras de una periodista colombiana que vive en Barcelona y que me dijo que lo que más le sorprendía de todo este proceso era como la gente iba a las convocatorias en familia, con los hijos y los abuelos, mientras que en Colombia a cualquier manifestación hay que ir solo y preparado para lo que sea.

Al llegar a Plaza España me encuentro con un montón de gente ataviada con banderas, pines y carteles que hacen alusión al tipo de país que quieren. Es extraña la euforia que se respira, extraña para mí que he estado en pocas situaciones en que me sienta realmente parte de algo, de un proyecto en común, sin embargo intento olvidar mis emociones y concentrarme en comprender, desde la razón, lo que está ocurriendo.

Después de leer sobre las recientes revoluciones en Egipto, en Túnez, en Libia, en Turquía, en Estados Unidos y en México me doy cuenta que cada revolución es un mundo y cada una de ellas sabe cómo empieza pero nunca como acaba, los “resultados inevitables de la acción” lo llamaba Arendt. Es así como veo esta “revolución” catalana que no sabe muy bien hasta dónde llegará ni cómo podrá ser esa Catalunya independiente que sueñan, solo saben que no quieren parar en esta lucha por su autodeterminación.

Se acerca la hora para que empiece el acto y la gente va calentando motores con su cántico de “in-inde-independencia”. Este es un cierre de campaña no una revolución espontánea así que todo está previsto: el acto comienza con la caída simulada de un muro, en alusión a que el 9 de noviembre, pero de 1989, empezó a derribarse el muro de Berlín y se espera que el 9N simbolice la caída del muro que permita la construcción de un nuevo país. Luego toma la palabra la representante del movimiento independentista escocés “Yes Scotland” que recibe aplausos cuando grita “Free Catalonia, free Scotland”.

Los discurso de los representantes de los diferentes sectores de la sociedad se van sucediendo y los ánimos se van calentando, aunque, hay que decirlo, el pragmatismo catalán no da lugar a comportamientos inesperados o salidos de tono. En esta revolución todo es ordenado, familiar, festivo y muy cívico. Si hubiese sido una manifestación latinoamericana habría derivado en fiesta y un poco de locura.

Ara3A la voz de “visca la esperanza”, “visca la diversitat”, “visca la imaginació”, “visca la tolerancia”, “visca la dignitat”, que se repetía luego de cada uno de los discursos pronunciados, se iba construyendo el mapa del país en que estos ciudadanos quieren vivir. No es un panorama fácil, lo saben, pero desde la voluntad y también la determinación están dispuestos a construirlo.

Lo que no se puede ignorar es que éste no es el discurso del derecho a votar que esgrimen desde otras partes del proceso sino el de una Catalunya independiente de España. La apuesta no es sólo votar, es votar sí a un estado independiente porque, en palabras de Carme Forcadell, presidente de la ANC, “No queremos un Gobierno que nos prohíbe las libertades, nos niega derechos y amenaza a nuestros ciudadanos. Queremos una república catalana”.

Uno de los momentos más emocionantes, en el que el público asistente casi pierde la compostura, ocurrió cuando una mujer tomó la palabra para decir “No he nacido en Catalunya, pero amo tanto esta tierra como ninguna. No queremos que nos digan que en castellano no podemos pedir la independencia”. Los gritos y los aplausos ahogan el paseo de la reina María Cristina y sólo puedo pensar en cuantas cosas unen a españoles y catalanes, entre ellos la lengua, y sin embargo siglos de disputas a causa de sus gobiernos los han terminado separando.

Cuando el presentador anuncia la presencia de los políticos del bloque soberanista en el evento ocurre un silencio incomodo, algunos aplauden pero otros se quedan callados o cuchichean, parece que el “no nos representan” del 15M también tiene lugar aquí. En cambio cuando las presidentas de las dos organizaciones convocantes se dirigen al público reciben un fuerte aplauso y a cada consigna proclamada son seguidas por gritos de júbilo y de “viva Catalunya LLiure”.ara1

Muriel Casals, presidenta de Ómnium Cultural llama a votar masivamente el próximo 9 de noviembre y a hacerlo en paz, de forma cívica, con una sonrisa en los labios. “La nuestra es la revolución de las sonrisas”, dijo, y recordé la resistencia no violenta de Ghandi y pensé de qué manera puede una sonrisa convertirse en un modo de resistencia. Cada revolución es un mundo y cada una encuentra su camino para alcanzar sus objetivos.

Cuando termina el acto escucho como la gente comienza a entonar espontáneamente el himno dels segadors, tan espontáneamente que los de adelante no van al mismo ritmo de los de atrás, pero no importa, lo importante es cantarlo. Me parece increíble el sentimiento que se percibe, la euforia del momento que se respira en el ambiente, pero intento ser objetiva y por ello me voy en busca de la gente que ya empieza a dispersarse para que me cuenten sus verdaderos motivos para estar ahí. Todo es muy emotivo pero necesito saber si los catalanes son los borregos de los que hablan muchos medios españoles, así que sin ninguna vergüenza me acerco a preguntar.

Mila me dice que ha venido porque quiere vivir en una Catalunya libre del vasallaje del estado feudal que es España, que los ha machacado económica y culturalmente por muchos años; Jordi se siente incomprendido, no por España, me aclara, sino por sus dirigentes que toman decisiones que afectan su lengua, su cultura y su territorio sin siquiera tomarse la molestia de conocerlos y comprenderlos; Luz me dice que ella no ha nacido en Catalunya pero que cree que la independencia será lo mejor porque traerá más igualdad y los inmigrantes por fin serán ciudadanos de primera clase.

Me voy a mi casa impresionada con el civismo de esta celebración y convencida que esta fue la mejor manera de indagar por qué una parte de la población en Catalunya quiere ser independiente de España.

ara4

“Comparto lo que dijo Aznar: ‘Antes que los catalanistas logren partir España, se partirá Cataluña'”

IMG_0402

Entrevista a Manuel Cruz, presidente de Federalistes d’Esquerres, que defienden la vía federal para Cataluña. Además es columnista habitual del periódico español El País.

Hoy, a dos días de la celebración del 9N, hemos entrevistado a Manuel Cruz, presidente de la Asociación Federalistes d’Esquerres, una asociación que defiende la articulación de Cataluña con España en forma de federalismo, la llamada “tercera vía”, representada en las preguntas de la consulta por el Sí-No.

Hemos querido que Manuel Cruz nos explique en qué consiste ésa opción, cuál es la postura de su organización frente al 9N y qué cree que puede pasar en Cataluña a partir del lunes.

Primavera catalana: ¿Cómo y por qué nace Federalistes d’Esquerres?

MC: Nuestra asociación nace de forma espontánea, alrededor de la Diada de 2012, cuando personas preocupadas ante la deriva soberanista del gobierno catalán y que compartíamos puntos de vista similares alrededor del tema de la relación entre Cataluña y España, hicimos un documento de intenciones que presentamos a la ciudadanía justo antes de que comenzara la campaña electoral para las elecciones del 25 de noviembre de ese año, esto con el fin de dejar claro que no teníamos ninguna intención electoralista. En ese documento planteamos que ante el escenario político protagonizado por la opción soberanista y de ruptura con España, al frente del cual estaba Artur Mas en cuyo programa nunca había figurado el independentismo, nosotros proponíamos una salida federal, que incluiría una reforma a la constitución tendiente a desarrollar un sistema federal democrático, participativo y respetuoso del autogobierno de las partes y de la plurinacionalidad de España.

Ese documento de intenciones fue firmado por 2600 personas y creemos que nuestra asociación refleja el sentir de muchas personas que no se sienten cómodas ni con el independentismo ni con la forma actual en que el Estado español se relaciona con las autonomías. Nosotros creemos que no existe eso que se llama “el problema catalán”, más bien creemos que existe un problema en España y que Cataluña es el epicentro sísmico de este problema, porque refleja los problemas que tiene España y al mismo tiempo se ha convertido en el punto de partida de la solución a ese problema.

Hay un paralelismo evidente entre lo que pasa en España y lo que pasa en Cataluña. En ambos se repite la corrupción, la decadencia de los grandes partidos, la ineficacia en la administración de los recursos. Es exactamente lo mismo: el mismo barco y la misma lógica. Hay que decir que la comparación no es en contra de España sino a favor porque, por poner un ejemplo, hemos de reconocer que si no fuera por los órganos de investigación estatales la  corrupción en Cataluña no hubiera salido a flote.

PC: Explíquenos en qué consiste la salida federalista que ustedes proponen.

MC: Luego de la redacción de la actual constitución quedaron muchas cosas por definir y esto ha dado lugar a disfunciones importantes en lo que se refiere a las capacidades y competencias de las autonomías en España. Como decía una diputada hace tiempo, en España funcionan tres sistemas: las autonomías estándar, las que tienen competencias cuasi confederales, como el País vasco, y las autonomías con una relación bilateral con el Estado como Cataluña. En este momento Cataluña es una comunidad autónoma que tiene más capacidades que lo que podría tener una confederación en algunos países federados.

En Cataluña el victimismo ha sido muy efectivo desde el punto de vista electoral. Desde hace tiempo cualquier problema interno se centrifuga hacia Madrid, poniéndose a salvo, el gobierno de turno, de la crítica política. Ese modelo victimista ha sido emulado por otras comunidades autónomas logrando que cada vez que Cataluña se queja otras también lo hagan.

Lo que proponemos para evitar este victimismo y su emulación es un acuerdo de lealtad muy claro entre el Estado y las autonomías, que establezca competencias claras e iguales para todas, sin permitir que esas competencias sean objeto de transacción política. Además, proponemos que exista una cámara de representación territorial en donde todas las autonomías tengan sus representantes  y su objetivo no sea negociar beneficios sino garantizar un sistema igualitario para todos.

PC: De acuerdo a lo que usted dice se puede deducir entonces que las demandas del ejecutivo catalán en este momento no son legítimas.

MC: Aquí siempre se ha dicho que “España nos roba” y que Cataluña aporta más impuestos que el resto de España, lo cual es mentira. Aporta un porcentaje importante pero no más que las Islas baleares y Madrid (que aporta el doble que Cataluña).

Consideramos que Cataluña, tal como ocurre en un estado federal, debe ser solidaria con el resto de las comunidades tal como ocurre a nivel interno en los ayuntamientos: los impuestos de las zonas más ricas sirven para desarrollar las zonas más pobres. Lo que no puede ser es que la solidaridad empobrezca a una autonomía, pero eso no está ocurriendo en Cataluña, no nos hemos empobrecido por ayudar a los demás. Lo que nosotros proponemos es que la solidaridad entre autonomías se ejerza luego de haber satisfecho las necesidades propias, es decir, con lo que sobra.

PC: ¿Cómo explicarían ustedes lo que está pasando en Cataluña en este momento?

MC: Estamos en un choque entre dos nacionalismos: el español y el catalán, y es importante destacar que hay un importante sector de la población que no se siente identificado con ninguno de los dos. Estos nacionalismos no tienen nada que ver con lo identitario sino con los intereses de un sector de la política y la economía tanto en España como en Cataluña.

Del Partido Popular, que gobierna a España, podemos decir que practica el egoísmo de partido y no le importa llevar al país a la desestabilización si de eso puede sacar un beneficio. Lo hizo con los gobiernos de Felipe González, con el de Zapatero y ahora lo hace con Cataluña. No olvidemos que tiene mayoría absoluta en el país y si no fuera por el tema catalán se habrían hundido aún más con los casos de corrupción que tienen dentro del partido. Al PP le viene bien la situación en Catalunya si eso le da réditos políticos.

Por otro lado, al bloque soberanista no le interesa que decaiga la excitación colectiva. Lo que han hecho es ir haciendo planteamientos que saben que serán rechazados por el gobierno central para cargar de agravios la situación y su postura se haga más fuerte. Una consulta al pueblo catalán cabe en la constitución pero no como ellos lo han planteado y ha de entenderse que preguntar por la independencia no es una competencia que el Estado pueda delegar en una autonomía, no le corresponde.

Eslóganes como “el derecho a decidir” y “queremos votar” contienen elementos que son profundamente engañosos. Si de verdad se quisiera consultar al pueblo catalán habría que empezar por hablar con el Estado pero el bloque soberanista no lo ha hecho.

Nosotros creemos que no se puede llamar a votar y que luego venga lo que venga. Primero deben existir unas mayorías claras a favor del independentismo, como ocurre en Escocia, para iniciar un proceso de consulta como éste. La democracia deliberativa es así: primero se delibera y luego se vota.

PC: ¿En la línea de su argumentación qué es entonces el 9N?

MC: Hacer una consulta en estas condiciones no se basa en el Estado de derecho y por tanto no tiene ninguna validez. Aunque el resultado de esa votación carezca de todo valor político sienta un precedente muy grave: que una autonomía decida no cumplir las leyes. Aunque Artur Mas dijo que el gobierno central, desde la petición de la primera consulta, “debería haber mirado a otro lado”, está claro que si el gobierno hubiera hecho eso habría prevaricado.

PC: Si esta consulta no tiene validez entonces, a su juicio, ¿no va a pasar nada después del 9N?

MC: Nada, desde las formas sólo será más ruido. La vía de hacer ruido internacional, propuesta por Junqueras (Esquerra Republicana) es inútil, ese no es el camino y la estrategia de Artur Mas no es válida, no sirve de nada. No propone una reforma constitucional, a modo de una ley de claridad canadiense, para dejar claro dónde podría caber esa consulta. Recordemos que en la constitución española no existe una cláusula de intangibilidad, es decir, nada impide modificarla, pero para hacerlo hay que llegar a un acuerdo entre todos los participantes. Los nacionalistas catalanes de eso no quieren oír hablar y solo quieren la independencia.

PC: Estando las cosas como están, con los dos bandos atrincherados en sus posiciones, ¿qué pasará entonces con la relación entre España y Cataluña desde su punto de vista?

MC: Creo que pasarán dos cosas. El Partido Popular no tendrá más remedio que ceder porque sus estrategia de separar al bloque soberanista no están siendo suficientes. Tendrán que unir fuerzas con el PSOE e impulsar una reforma constitucional a la que tienen que invitar a participar a los nacionalistas catalanes.

Por otra parte, el escenario después de las elecciones autonómicas de 2015 es imposible de predecir porque irrumpirán nuevas fuerzas como Podemos, que claramente no son independentistas, y eso puede variar el panorama en Cataluña y en España.

PC: al margen de los juegos políticos en este proceso hay una sociedad civil que se moviliza motu propio, ¿qué va a pasar con sus demandas?

MC: Está fuera de toda duda que hay una sociedad movilizada pero, ¿en qué medida esta movilización ha sido claramente inducida? Hay un importante sector de la sociedad al que no se le deja hablar, es el que en una eventual consulta votaría sí a que Cataluña sea un estado y No a que sea independiente. Tal como están formuladas las preguntas de la consulta hoy el Si-No, que es la opción federal, es, como dice un sociólogo, una autopista hacia el Sí.

PC: ¿es decir que usted no reconoce a la gente que legítimamente quiere independizarse?  

MC: Yo creo que hay un sector del independentismo de la Cataluña profunda que ya vive como si fuera independiente, en un espacio de autoreferenciación, pero hay mucha gente que no se identifica con esa lógica y al no encontrar otras opciones se ha desconectado de lo político.

No tengo ninguna simpatía política por Aznar pero comparto con él lo que dijo hace tiempo: Antes que los catalanistas logren partir España, se partirá Cataluña”

PC: ¿Hay algún punto en que ustedes conecten con el bloque soberanista?

MC: En lo único que conectamos es en que esto necesita una reforma, sin lugar a dudas, y en eso coinciden el bloque soberanista, PSOE e incluso Podemos.

Página web de Federalistes d’Esquerres: http://federalistesdesquerres.org/